En Curicó, la expansión urbana hacia terrenos de la terraza fluvial del Mataquito nos enfrenta a depósitos de arena suelta de hasta 15 metros. No se puede cimentar sobre eso sin tratamiento. La microzonificación sísmica de la zona ya identificó suelos tipo D y E con potencial de asentamiento. La vibrocompactación es la respuesta directa. Densificamos el esqueleto granular in situ, sin excavar ni reemplazar. Usamos vibradores de 130 a 180 kW de potencia. Monitorizamos la energía aplicada en tiempo real. Conocemos la geología del valle central sur. Sabemos que aquí la napa puede estar a solo 3 metros y que la compactación superficial no basta. Cada proyecto en Curicó exige un diseño de malla de compactación ajustado a la granulometría del depósito y a la aceleración sísmica de diseño.
Un suelo granular suelto en Curicó pasa de SPT 7 a SPT 28 en dos pasadas de vibrador; la diferencia es un edificio que no se asienta.
