La aplicación de la norma NCh433 para diseño sísmico en Curicó exige conocer no solo la respuesta dinámica del suelo sino también sus propiedades eléctricas, especialmente cuando se proyectan sistemas de puesta a tierra en subestaciones o plantas agroindustriales. Con la expansión frutícola hacia suelos de origen fluvioglacial al poniente de la Ruta 5, donde los niveles freáticos varían estacionalmente, un sondeo vertical eléctrico (SEV) entrega información que una calicata no alcanza a capturar en profundidad. En nuestro laboratorio ejecutamos perfiles de resistividad bajo norma NCh 3328, correlacionando los cambios de conductividad con la estratigrafía real del valle central. Para proyectos que además requieren conocer la rigidez del subsuelo a mayor escala, complementamos con ensayos MASW que permiten mapear la velocidad de onda de corte en los primeros 30 metros, dato indispensable para la clasificación sísmica del sitio.
Un perfil SEV bien calibrado con perforación en Curicó te ahorra mover tierra de más y te anticipa si el agua va a ser un problema en la excavación.
Aspectos locales
Hace un par de temporadas, en un packing del sector de Sarmiento, la resistividad superficial del terreno dio valores arriba de 200 ohm-m sobre ceniza seca, pero a 5 metros caía a menos de 15 ohm-m por un lente de arcilla saturada. Si el cálculo de la malla de tierra se hubiera hecho solo con datos de tabla, la resistencia de puesta a tierra jamás habría cumplido con la NCh3171. La norma NCh2369 para instalaciones industriales es clara respecto a la necesidad de medir la resistividad in situ, y en Curicó la variabilidad de los suelos derivados de la Formación Curicó hace que cada predio sea distinto. No hacer el SEV implica arriesgarse a sobredimensionar o, peor aún, dejar una instalación eléctrica sin la seguridad que exige la Superintendencia de Electricidad y Combustibles, con el costo de reingeniería que eso conlleva una vez energizada la planta.
Preguntas comunes
¿Qué profundidad puede alcanzar un sondeo SEV en los suelos de Curicó?
En los suelos fluvioglaciales y laháricos de Curicó logramos profundidades de investigación de hasta 80 a 100 metros con un arreglo Schlumberger, siempre que exista contraste de resistividad entre las capas. La presencia de niveles freáticos someros ayuda a definir mejor los estratos conductores.
¿Cuánto cuesta un estudio de resistividad eléctrica en Curicó?
Un estudio de resistividad con SEV en la zona de Curicó se mueve entre $295.000 y $442.000, dependiendo de la cantidad de sondeos, la profundidad máxima requerida y la necesidad de correlacionar con calicatas o ensayos SPT.
¿Sirve el SEV para buscar agua subterránea en predios agrícolas?
Sí, es una aplicación clásica del método. En el valle de Curicó usamos el SEV para identificar acuíferos libres en depósitos fluviales del río Teno o Lontué. La resistividad baja (menor a 30 ohm-m) suele indicar sedimentos saturados, mientras que valores altos (>100 ohm-m) señalan material seco o roca firme en profundidad.
¿Qué normativa rige el diseño de la malla de tierra usando los datos del SEV?
Los datos de resistividad obtenidos mediante NCh 3328 se usan para diseñar la puesta a tierra según NCh3171:2010, que establece los valores máximos de resistencia admisible. En instalaciones industriales, también aplicamos las exigencias de la NCh2369.Of2003 para verificar que el sistema soporte las corrientes de falla sin poner en riesgo a las personas ni los equipos.